UNA REGLA EFECTIVA PARA UN CORAZÓN DEPORTIVO

Como escribí en una entrega pasada antes de sufrir el infarto yo practicaba ciclismo pero no lo hacía de la manera adecuada puesto que me esforzaba más de lo debido. La pregunta que surge entonces es ¿Qué tanto debo esforzarme a la hora de practicar un deporte?

Regla de oroBuscando la respuesta a esta cuestión encontré la fórmula que propone el doctor José Calbuig, especialista del Departamento de Cardiología de la Clínica Universidad de Navarra. Él dice que la Regla de Oro que nos ayuda a conocer nuestro límite es “cuando podemos mantener una conversación, pero estamos muy cerca de no poder hacerlo. Siempre se puede mantener una conversación a 5 kilómetros por hora pero a 10 km/h no. Si caminamos a 8 km/h podemos hablar pero nos empieza a costar porque no es un ejercicio muy ligero. Se trata de ir manteniendo una conversación pero en el límite más alto posible”.

Según el doctor Calbuig si tenemos en cuenta esta regla vamos a lograr estimular el corazón y con el tiempo desarrollar un “corazón atleta”, ¿Pero qué significa esto? Pues lo primero que hay que decir es que supone beneficios ya que el corazón se hace un poco más grande, aumenta el volumen, el diámetro y disminuye la frecuencia cardiaca. “Lo que estamos haciendo es tener un corazón que late menos en reposo y late menos cuando se hace un ejercicio máximo, que un corazón no entrenado. Es decir se gasta menos y se está ahorrando vida” asegura el galeno.

Quiero aclarar que estas recomendaciones son especialmente para personas que quieren prevenir enfermedades cardiovasculares, pues los que ya hemos padecido un infarto lo que debemos hacer antes de iniciar una actividad deportiva es ir al cardiólogo para que nos valore y determine la situación del miocardio y posibilidad de arritmias. Ya será el especialista quien nos indique la actividad que más nos favorece, la frecuencia y la intensidad regla-de-oro-corazón