LA AMENAZA SILENCIOSA

Quiero empezar mi recomendación sobre salud cardiovascular de hoy resaltando una cifra alarmante. En los últimos 10 años en España se han duplicado las muertes por causa de la hipertensión arterial. Según las estadísticas, en el año 2005 en este país fallecieron 6.600 personas por presión arterial elevada y en el año 2015 la hipertensión provocó la muerte de 12.670 personas.

Estos datos nos revelan que la gente no se ha tomado en serio lo del control de la presión arterial. La pregunta es qué hacer frente a esta situación y la respuesta es muy simple: prevenir. Y si ya se sufre de hipertensión es vital mantenerla controlada con las indicaciones y medicinas que nos recetan los profesionales de la salud.  Recordemos que una presión arterial elevada es un factor de riesgo para padecer otras enfermedades cardiovasculares como el infarto y el ictus.

Es importante tener en cuenta que la hipertensión puede no presentar síntomas y, por tanto, es susceptible de pasar desapercibida. Esta situación dificulta su oportuno diagnóstico. También es de resaltar que se trata de una enfermedad crónica que afecta con mayor frecuencia a las personas mayores de 40 años, pero no se descarta en cualquier edad. Si hay antecedentes familiares es necesario redoblar la vigilancia.

Medición y valores normales

TensiometroLa presión arterial se mide con un tensiómetro y su medida se da en dos valores, uno corresponde a la máxima o presión arterial sistólica y su rango normal debe estar entre 120 y 129 mmHg, y la mínima o diastólica que debe estar entre 80 y 84 mmHg. Se considera presión arterial normal-alta cuando la sistólica está entre 130-139mmHg y la distólica entre 80 -89 mmHg.

Resulta negativa cualquiera de estas tres situaciones: tener elevada la presión sistólica o la diastólica; tenerlas elevadas las dos; o tener una alta y la otra baja.

Prevención

Me parece clave subrayar que el primer acto de consciencia que tenemos que poner en práctica para prevenir la hipertensión es disminuir la cantidad de sal con la que cocinamos nuestros alimentos, y en lo posible eliminar los saleros de nuestras mesas.

Nuevamente la eliminación del tabaco de nuestra vida y la disminución de la ingesta de alcohol resultan  básicas si queremos evitar que la presión arterial se eleve en nuestro organismo. Así mismo, es fundamental seguir las recomendaciones de las que he hablado en otras oportunidades, tales como optar por dietas saludables, realizar ejercicio  -preferiblemente caminar-  y controlar el peso.

Es recomendable medir la presión arterial con periodicidad. En las farmacias prestan este servicio, o también hoy en día venden tensiómetros para tener en casa.

Si el médico dictamina, luego de realizar analíticas y mediciones periódicas, que se padece de hipertensión arterial, puede formular medicamentos que  permita mantener la presión controlada, y sólo se podrán suspender cuando él lo determine. Hay que tener presente que la hipertensión arterial es una amenaza silenciosa y tenemos que esforzarnos por prevenirla y detectarla a tiempo.

tensiometro casero