ELLOS TAMBIÉN TIENEN SU CORAZONCITO

Hace poco leí un informe de la Organización Mundial de la Salud en el que afirma que en la Unión Europea hay quince millones de niños que sufren de obesidad. Se trata sin duda de un dato muy preocupante, ya que el exceso de peso a edad temprana conlleva, a mediano y largo plazo, la aparición de diversas patologías. Entre las más frecuentes se cuentan las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y los trastornos alimenticios.

En este post quiero hacer un llamado a los padres para que nos concienciemos de la importancia de enseñar hábitos saludables a nuestros hijos desde su niñez.

Alimentación

No es un secreto que los niños comen cada vez peor. La falta de tiempo que caracteriza la vida urbana se ha convertido en la gran aliada de la comida rápida, también conocida con justicia como “comida basura”. Los perritos, las hamburguesas y las pizzas de elaboración industrial se han apoderado de la mayoría de neveras domésticas en todo el mundo.

Si queremos cuidar el corazón de los niños tenemos que empezar por darles ejemplo. Los ‘peques’ de la casa deben acostumbrarse a ver a diario verduras y frutas en los platos de sus padres o cuidadores, para que cuando a ellos empiecen a compartir un sitio en la mesa estén familiarizados con su consumo.

El pescado debe tener un lugar importante en la dieta semanal, así como la fruta en las meriendas en sustitución de la bollería industrial. Es verdad que es difícil prohibir por completo a los niños que consuman comida chatarra, pero sí es posible controlar la cantidad y la frecuencia de su ingesta. Hay padres que por norma no compran este tipo de comida y sólo les permiten a sus hijos consumirla cuando van a una actividad infantil.

Es necesario acostumbrar a los niños a beber agua y zumos naturales y evitar al máximo los refrescos.

Deporte

Otra realidad con la que hay que aprender a convivir es que los niños de hoy pertenecen a la era digital, pero no porcorazón eso se les debe permitir que todo el tiempo estén rodeados de tecnología. En este caso los padres también deben buscar un equilibrio entre el tiempo que pasan los niños frente al ordenador, las videoconsolas, las tabletas… y las actividades deportivas. Es necesario que los niños hagan más ejercicio al aire libre, pero de manera constante. No basta con llevarlos al parque de vez en cuando. Resulta vital que los niños realicen una actividad deportiva con periodicidad.

Hoy en día hay muchas escuelas deportivas para niños. ¿Y si no hay dinero para pagar actividades extraescolares deportivas? Los padres pueden crear rutinas semanales con sus hijos para salir a entrenar fútbol, montar en bici, patinar o nadar, entre otras. Pero, como insisten los expertos, con disciplina y moderación.

El estrés

Los niños también sufren de estrés, sólo que no saben identificarlo ni expresarlo. Somos los adultos quienes debemos advertir los comportamientos estresados en los niños, y enseñarles a controlarlos mediante el diálogo, la confianza y los ambientes sanos.

En conclusión, y de acuerdo con las observaciones de los expertos, los niños entre los 3 y 11 años interiorizan y fijan los hábitos que harán parte de su estilo de vida en la edad adulta. Es por eso que si crecen en hogares donde los padres fuman, consumen alcohol, no hacen deporte, son obesos, y viven estresados o discutiendo, niñas y niños pueden copiar estas conductas que, como he dicho tantas veces, son las peores enemigas de nuestro corazón.

ellos-tienen-su-corazoncito